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¿Por qué debemos elegir la intervención ABA?

¿Por qué debemos elegir la intervención ABA?

Muchas personas a día de hoy, a pesar de tener un acceso fácil a la información, todavía tienen una idea errónea de lo que significa una intervención basada en el análisis aplicado del comportamiento (ABA). Además, la intervención ABA ha sufrido grandes cambios a lo largo de los años, lo que significa que la intervención tal y como la conocemos hoy en día no es la misma que se realizaba tiempo atrás.

Pese a que la intervención ABA es la más utilizada y su efectividad está respaldada científicamente, no es garantía de que funcione con el 100% de las personas. Además, también se han observado casos donde la falta de profesionalidad de los terapeutas, una pobre conexión con el niño o niña y un dudoso rigor metodológico han contribuido a generar un aumento de la frustración en las familias y en consecuencia, generar un mayor número de detractores de esta práctica. Sin embargo y afortunadamente, estos casos son una minoría pues en la mayoría de ellos se obtienen resultados positivos y las familias quedan satisfechas.

Este es el motivo por el que nos vemos en la obligación de escribir este articulo, para argumentar algunos de los principales motivos por los que, como familiar o persona cercana a alguien con TEA, debería decidirse a realizar una intervención ABA.

Intervención basada en la ciencia

Ivar Lovaas, en 1973, presentó el primer estudio científico que demostraba la eficacia de esta intervención en el ámbito del autismo. En estas primeras investigaciones, esta intervención presentaba algunos errores como por ejemplo, la falta de generalización, exclusión de la familia en la intervención y la expectativa de obtener resultados rápidamente, etc. Estos errores, a día de hoy, han sido solventados dado que actualmente, la intervención ABA se realiza en los diferentes ambientes de los peques, así como también se informa a las familias de todos los detalles de la intervención a la vez que se les hace partícipes de ella y en general los avances se dan de un modo lento pero progresivo.

Máxima personalización

Cada programa de intervención es individualizado. Este es un aspecto que debemos destacar del método ABA, dado que parte de la base inicial de que cada persona es diferente y por este motivo, cada programa que se diseñe se deberá adaptar a las individualidades de cada peque y a las de su familia. Tanto los programas que se enseñan, así como las estrategias que se utilizan para el trabajo de cada programa son personalizadas.

Para diseñar un programa de intervención individualizado, el profesional realiza inicialmente una evaluación de las habilidades que tiene el peque para detectar esas habilidades en las que tiene más dificultades. Una vez detectadas las habilidades a trabajar, se diseña el programa buscando la estrategia que mejor se adapte a su proceso de aprendizaje, convirtiéndolo en una intervención única.

Diferentes contextos de intervención

La intervención ABA se realiza y aplica en todos los contextos de la vida cotidiana del peque. No es una intervención que únicamente se deba aplicar en una mesa donde el peque esté sentado sino que, es una intervención dinámica que se puede realizar en otros espacios como por ejemplo: en el parque, en su habitación, en el jardín, en la escuela, etc. Esto se conoce como la enseñanza o aprendizaje incidental, es decir, el familiar, profesor o educador aprovecha oportunidades naturales de aprendizaje, reforzando los intentos del comportamiento objetivo, es decir, que reforzaremos el comportamiento que más se acerque al comportamiento que buscamos.

Veamos un ejemplo. Si a una niña le estamos enseñando a saludar con la mano, una situación que podemos aprovechar para practicar esta habilidad es, por ejemplo, cuando se encuentran con un vecino por la calle. De esta manera no solo estaremos trabajando el comportamiento saludar con la mano en el ambiente de casa, sino que también aprovecharemos las situaciones naturales en las que nos encontramos a algún vecino o conocido por la calle para enseñarle esta habilidad.

El uso del refuerzo positivo

La intervención ABA está basada en procedimientos de refuerzo positivo. En el pasado, se utilizaban más frecuentemente procedimientos de enseñanza como el castigo. Sin embargo, debemos destacar que a día de hoy, esto ya no es así. Este hecho es importante destacarlo porque todavía hay muchas personas que creen que se siguen utilizando estos tipos de procedimientos en la actualidad.

Actualmente, el refuerzo positivo, es la estrategia que más se utiliza para lograr la enseñanza de nuevas habilidades. El refuerzo es definido como un estímulo apetitivo que aumenta la probabilidad de que una conducta se repita en el futuro, es decir, que el reforzador será algo que le guste al peque. Un ejemplo puede ser una actividad, o bien, un objeto concreto.

En este punto, quisiera destacar que debemos diferenciar el refuerzo del “soborno”, dado que tienen una intencionalidad muy diferente. La acción de sobornar según la RAE es: “Dar dinero o regalos a alguien para conseguir algo de forma ilícita”, algo que dista mucho de el concepto de reforzador, como hemos mencionado anteriormente.

Por último, concretar que en la actualidad, procedimientos como el castigo únicamente se utilizan como último recurso y en situaciones donde la persona realiza comportamientos que pueden ser peligrosos para él mismo o para otras personas.

Implementación familiar

La intervención ABA la debe implementar la familia. Dependiendo de la situación de cada familia, habrá familias que tendrán un equipo de terapeutas quienes se encargarán de realizar las sesiones durante la semana mientras que, por otro lado, habrá otras familias que serán ellas mismas quienes realicen las sesiones de intervención.

En cualquiera de los casos, la familia tendrá un papel fundamental dado que también deberá participar en la enseñanza y deberá potenciar las nuevas habilidades aprendidas en todos los entornos del peque. Esto implica que los familiares deberán formarse en la metodología ABA, estar actualizados en cuanto a la programación y estrategias se están implementando, así como también deberán participar implementando los programas de intervención.

Aprendizaje generalizable

Por último, destacar que todo aprendizaje que se realiza mediante la intervención ABA siempre se busca que sea generalizable. Cada nueva habilidad que aprenda la niña o el niño podrá trasladarla de manera espontánea a nuevas situaciones de su vida. Un ejemplo de ello, sería el del niño que ha aprendido a usar el tenedor en casa, cuando vaya a la escuela, también utilizará el tenedor sin necesitar ayuda. De este modo, estará generalizando la habilidad de usar el tenedor en un espacio nuevo, donde nunca antes lo ha trabajado. Este aprendizaje se realiza de un modo natural, y por lo tanto, no se trata de un aprendizaje robótico.