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La imitación como forma de aprendizaje de nuevos comportamientos

La importancia de la imitación

Para las niñas y niños pequeños, la imitación es una habilidad muy importante para el aprendizaje. Adquirir la habilidad de aprender mediante la imitación será fundamental para lograr un adecuado desarrollo en ámbitos sociales y comunicativos.

Debemos tener presente que la imitación es una habilidad esencial, dado que sin un correcto desarrollo de ésta, la persona tendrá un menor número de oportunidades para poder lograr adquirir de forma ágil nuevos comportamientos.

Veamos a continuación, como se define la imitación.

¿Qué es la imitación?

La imitación se define por los siguientes 4 puntos:

A. Cualquier movimiento físico que pueda funcionar como un modelo para la persona que lo imita.

Ejemplos de movimientos físicos pueden ser: aplaudir, tocar la cabeza, abrir y cerrar la boca, saltar, sentarse, dar de comer a un muñeco con una cuchara, poner un muñeco dentro de un coche o similares.

B. La imitación, conducta o comportamiento imitativo, tiene que realizarse inmediatamente después de la presentación del modelo, es decir, que deberá realizarse la imitación después de 3 a 5 segundos.

C. El movimiento que realice el modelo y la conducta que realice la persona que lo imita, tiene que tener una similitud formal. Con similitud formal, nos referimos a que tanto el modelo como la conducta que realiza la persona que lo imita se parecen físicamente y ocurren en la misma modalidad sensorial, es decir, que tienen el mismo aspecto y suenan igual.

Un ejemplo de ello es: hacer botar la pelota una vez, aplaudir 3 veces, poner un bloque encima de otro, o similares.

D. El modelo tiene que ser la variable que controla la conducta imitativa, esto significa que si hay una ausencia de modelo a imitar, la conducta de imitación tampoco aparecerá. Es importante saber que no solo podemos encontrar un modelo en vivo, sino que un vídeo también puede funcionar como modelo.

Tal como hemos visto, enseñar la habilidad de imitación es muy importante para que los niños y niñas logren posteriormente adquirir otras habilidades mediante la imitación de modelos de su entorno. Un ejemplo de habilidad que se aprende gracias a la habilidad de imitación es el lenguaje expresivo.

Pre requisitos para trabajar la habilidad de imitación

Los niños y niñas con TEA pueden tener dificultades en el desarrollo de la habilidad de imitación, es por ello que se tendrá que realizar un entrenamiento más específico de esta habilidad.

Para lograr un correcto aprendizaje de la habilidad de imitación, antes son necesarios algunos pre requisitos:

  • Habilidades de atención: La persona deberá ser capaz de atender a las conductas o comportamientos que realice el modelo que deberá imitar, es decir, deberá poder lograr esperar y/o mantenerse sentado, mirar a la persona que deberá imitar y saber dirigir la mirada hacia objetos.
  • Habilidades memorísticas: Consiste en la retención por parte de la niña o el niño de la información obtenida mediante la observación de la acción realizada por el modelo.
  • Habilidades de motricidad fina y motricidad gruesa: Es importante que el niño o la niña pueda realizar el comportamiento aprendido, es por ello que la persona que enseñe al peque deberá tener presente que las habilidades que implican la motricidad gruesa (por ejemplo: levantar los brazos, aplaudir, tocar la cabeza o similares), serán habilidades muchos más sencillas de aprender que las habilidades que implican la motricidad fina (como por ejemplo: juntar los dos dedos índices, trazar una línea con una crayola en un papel, o similares).

¿Cómo podemos enseñar a imitar?

Si su hijo o hija tiene dificultades en el área de la imitación, no se preocupe, es una habilidad que se puede enseñar. Es por ello que a continuación les enseñamos cómo pueden trabajar en casa esta habilidad. Primero veremos cómo podemos enseñar a imitaciones mediante objetos y posteriormente, veremos cómo enseñar imitaciones de movimientos motores.

Enseñar imitación con objetos

Para enseñar a un niño o niña a realizar imitaciones con objetos, se deberá tener en cuenta los siguientes puntos:

Tendrán que tener preparado un material que sea igual para el familiar y para el niño o la niña.

Por ejemplo: un coche para el familiar y un coche para la niña o el niño, o por ejemplo 2 bloques (uno verde y uno amarillo) para el familiar y 2 bloques para el niño o la niña idénticos (un bloque verde y un bloque amarillo).

A continuación, el familiar deberá captar la atención del niño o la niña, realizar contacto visual y seguidamente el familiar le dirá: “haz así, cópiame, imítame” o similar, al mismo tiempo que realizará la acción a imitar.

Es muy importante que la acción que realice el familiar sea muy clara, para facilitar la imitación del niño o la niña de la acción.

Veamos un ejemplo de acción a imitar que pueden probar de realizar: colocar un bloque verde encima de un bloque amarillo.

Las acciones que el familiar puede probar a realizar son todas esas acciones que se les ocurran, pueden ser acciones con los juguetes que tengan por casa, acciones del día a día, como por ejemplo, poner una fruta en un plato, remover una cuchara dentro de un vaso o similares.

Enseñar imitaciones de movimientos

Para lograr enseñar a los más pequeños la imitación de movimientos motores gruesos y movimientos motores finos, verás que el procedimiento es muy similar a la imitación con objetos. A continuación, te damos las indicaciones que debes seguir:

El familiar tendrá que tener pensada qué acción trabajará con el peque.

En el caso de la imitación de movimientos motores gruesos algunas de las acciones que se pueden enseñar son: tocar la barriga, tocar las orejas, tocar los pies, sentarse, saltar, aplaudir, levantar un brazo, levantar dos brazos, entre otras.

Si se busca trabajar la imitación de movimientos motores finos se pueden enseñar las siguientes acciones: hacer trazos con una crayola, chafar con el dedo índice plastilina, juntar dos dedos índices, poner un dedo índice en la palma de la mano, o similares.

A continuación, el familiar deberá captar la atención del niño o la niña, realizar contacto visual y seguidamente el familiar le dirá: “haz así, cópiame, imítame” o similar, al mismo tiempo que realizará la acción a imitar.

Es muy importante que la acción que realice el familiar sea muy clara, para facilitar la imitación del niño o la niña de la acción.

Es muy importante que tras la correcta imitación que realice el niño o la niña, ya sea una imitación con objeto o una imitación motora gruesa, el familiar presente una consecuencia positiva o reforzador, es decir, que le elogie una vez realice correctamente la imitación y le entregue algún juguete o actividad que le guste mucho al niño o niña.

Últimos puntos que debemos tener en cuenta:

  • Las sesiones de aprendizaje deben ser activas y breves. Normalmente deberán tener una duración de 10 a 15 minutos, y se deberán planificar más de una sesión de aprendizaje al día, de este modo se podrán realizar dos o tres sesiones breves siendo estas mucho más eficaces que realizar una única sesión larga.

  • Es importante llevar un registro diario y revisar los datos obtenidos al final de cada sesión. En el registro, se anotarán cada una de las respuestas que realice el niño o la niña, esto le ayudará a poder medir su rendimiento.

  • Mediante los registros que realicen del trabajo en imitación,podrán observar que el proceso de aprendizaje mejora o que si se estanca, en el caso de que ocurra este último, deberán retroceder y avanzar lentamente.

  • En el inicio, es probable que el niño o la niña requiera de ayudas físicas para realizar las acciones, en la medida en la que el peque empiece a responder de manera independiente, el familiar deberá ir desvaneciendo estas ayudas.

  • El entrenamiento en imitación motora finalizará, cuando el niño o la niña logre imitar nuevos modelos de conductas o comportamientos o bien, cuando realice la imitación de una secuencia de conductas.