Volver al blog Blog

Del primer signo de alerta a la acción

Sospecha de autismo en mi hijo/a

Como padres, es normal sentir temor el solo pensar que puede haber algo diferente en el desarrollo de nuestros hijos/as, si éste es tu caso, no estás solo/a. Aquí te guiaremos en el viaje desde tu primera preocupación hasta la acción.

No siempre estas angustias resultan ser un diagnóstico de autismo o una discapacidad específica del desarrollo, pero, en caso de sospecha, ser proactivo puede marcar una gran diferencia. Es importante recordar que tú eres quien conoce mejor a tu hijo/a.

Si te preocupa cómo tu pequeño/a se comunica, interactúa o comporta, probablemente te estarás preguntando qué paso dar para ayudarlo/a en su desarrollo, por eso, aquí les daremos una orientación sobre qué hacer a todas aquellas familias de niños/as menores de cinco años que están atravesando por una situación de dudas con respecto a la forma de ser de su hijo/a.

Los 3 pasos que debes dar para iniciar este camino de la mano de tu hijo/a

Conoce los primeros pasos que, como familia, deben dar cuando su hijo/a esté en plena infancia y así, poder obtener información certera sobre la evaluación del desarrollo y tratamiento de ser necesario.

No esperes

Si en algún momento empiezas a tener inquietudes coméntaselo a tu pediatra, médico de familia, especialista o profesional de desarrollo infantil.

Documenta

Al momento de conversar con el médico o especialista de desarrollo infantil de su confianza, indícale los comportamientos diferentes que ha tenido su hijo/a con respecto a otros niños de la misma edad. Es recomendable tomar notas o incluso videos previamente sobre cada actitud o conducta que tu pequeño/a tenga.

Evalúa

Inicia el proceso de evaluación y diagnóstico para cerciorarse de si puede padecer o no de autismo.

Se han logrado muchos avances en la comprensión del autismo en los últimos años. Los estudios demuestran que los primeros signos de autismo pueden surgir desde los seis a los 12 meses.

Hoy en día existen herramientas efectivas para evaluar a los niños desde el primer año de edad que podrían presentar autismo.

Sin embargo, el diagnóstico se suele realizar a partir de los dos años. A pesar de estos avances, la edad promedio de diagnóstico es típicamente después de los cuatro años.

El diagnóstico a temprana edad ayudará a que el niño o la niña, al momento de recibir la atención de un especialista, aprenda de manera más rápida mejores formas de comunicarse, interactuar y jugar.